Lo único peor que tenerte lejos... Es no tenerte

viernes, 26 de diciembre de 2014

Porque tal vez algunas situaciones en la vida son casi mágicas, como el volver a vernos, exactamente en la misma fecha, solamente una vez al año y que nada haya cambiado entre los dos, que siga siendo tu mismo perfume, que siga siendo tu mismo abrazo, que siga siendo tu misma voz y que siga existiendo esa magia que nos une sin importar nada. Que me digas que te encariñaste conmigo, que me digas que te gusto, que digas que hay algo extraño entre los dos, pero también que asegures que lo nuestro no es más que vivir un momento, que lo nuestro no es más que un acto casual del destino, que lo nuestro jamas va a poder ser, por tu edad, por la mía, por tu familia y por la mía, por la distancia que nos separa y quién sabe por cuales otras excusas del destino, no son piedras, son realidades que nos separan. Nos miramos una noche sin saber que nos íbamos a conocer, nos conocimos una noche sin saber que nos íbamos a querer y nos quisimos una noche sin saber que nos íbamos a enamorar y luego tener que separar.
El destino, no creo en él, pero si existe es cruel con nosotros, nos deja siempre con las ganas, sabemos que nunca concretamos, sabemos que nunca terminamos, pero siempre, pero siempre estamos al limite de la locura, de una pasión que se enciende beso a beso, caricia a caricia, engaño a engaño y con la promesa de volvernos a ver el próximo año, en la misma fecha, el mismo lugar, las mismas promesas y esa locura interminable de saber que somos un amor un tanto extraño 

No hay comentarios:

Publicar un comentario